¿Sabías que garantizar un clima interior saludable en tu instalación de producción puede reducir de forma efectiva las tasas de absentismo? Un entorno de trabajo limpio, fresco y confortable asegura empleados más satisfechos. Aunque la concienciación sobre la necesidad de un entorno laboral saludable y cómodo está creciendo, la gran escasez de personal en el mercado laboral es cada vez más evidente. Razón de más para asegurar un clima saludable y productivo en tu instalación de producción, con temperaturas interiores estables, niveles adecuados de humedad del aire y una calidad del aire óptima, pilares clave de la climatización industrial.
Este blog presenta cinco consejos para crear un clima interior que mantenga a tus empleados felices, sanos y productivos.
Mejorar la calidad del aire interior
La reciente pandemia nos ha enseñado que una calidad del aire interior óptima es de vital importancia para nuestra salud. Una buena calidad del aire no solo nos protege de la contaminación por patógenos, sino que también evita que los trabajadores se vean afectados por humos y polvo (nocivos) liberados durante el proceso de producción. Además, un aire limpio y con niveles adecuados de CO₂ ayuda a mejorar la concentración y la productividad. Para lograr una calidad del aire interior óptima, hay un factor fundamental:
Consejo nº 1: La ventilación es CLAVE
Es necesario mantener un flujo constante de aire (fresco) filtrado en una sala o edificio para garantizar una calidad del aire óptima. Existen, por supuesto, varias formas de proporcionar ventilación. Lo que se debe evitar es recircular continuamente el aire usado, ya que esto solo mueve el aire y no mejora su calidad.
La ventilación mediante la apertura de ventanas es la forma más sencilla y económica de ventilar un edificio. Sin embargo, esto puede afectar negativamente a la temperatura interior, provocando que descienda o aumente más allá de los niveles de confort. Las molestias por ruido también pueden ser un motivo para no abrir las ventanas. La mejor opción para una ventilación industrial suficiente es instalar un sistema de climatización que ventile con aire (fresco) filtrado y controle la temperatura de entrada del aire.
Control de la humedad del aire interior
Mantener la humedad del aire interior en un punto óptimo (ni demasiado seco ni excesivamente húmedo) es esencial para nuestra salud, el confort y muchos procesos de producción. Un aire demasiado seco, a menudo causado por el aire acondicionado tradicional durante el proceso de refrigeración, irrita los ojos y la garganta y aumenta la probabilidad de transmisión de virus. Además, un aire excesivamente seco puede generar cargas estáticas y aumentar el riesgo de formación de condensación durante el proceso productivo. Por otro lado, un aire demasiado húmedo puede provocar dificultades respiratorias, malestar general y deformaciones o la aparición de moho en los materiales de producción.
Consejo nº 2: Mantén el aire ni demasiado seco ni demasiado húmedo
Nuestra recomendación es controlar activamente la humedad del aire interior, asegurando que se mantenga dentro de un rango saludable. Recomendamos un nivel de humedad entre el 40 % y el 60 %. Si cuentas con un sistema de climatización que deshumidifica el aire durante el proceso de enfriamiento, asegúrate de aportar suficiente humedad por otros medios, como un humidificador. La mejor opción es optar por un sistema de climatización que controle automáticamente los niveles de humedad en tu instalación, mejorando la eficiencia energética y la calidad del aire.
Haz clic aquí para obtener más información sobre: por qué es importante una humedad del aire óptima y qué tecnología le ayuda a conseguirlo.
Una temperatura estable y agradable durante todo el año
La situación más deseable es crear un clima interior con temperaturas estables, confortables y productivas. Durante las últimas décadas, las instalaciones de producción han tenido dificultades para lograrlo. El aumento global de las temperaturas ha provocado que las temperaturas interiores se disparen, con graves efectos negativos sobre la salud y la productividad de los empleados, así como sobre los procesos de producción. No obstante, existen algunos consejos sencillos que ayudan a crear una temperatura más confortable y beneficiosa en las instalaciones de producción.
Consejo nº 3: Mantén la carga térmica interna al mínimo
La carga térmica interna de un edificio es uno de los factores que influyen en la temperatura interior. Aunque no puedes controlar el sol ni la temperatura exterior, sí puedes controlar cómo afectan a la carga térmica interna. Por ejemplo, existen varias formas de proteger las ventanas y los lucernarios de la radiación solar directa. Otra manera de reducir la carga térmica interna es cambiar la iluminación a tecnología LED, que produce muy poco o ningún calor.
¿Deseas más consejos? Puedes leer nuestro blog: Cómo calcular y reducir la carga térmica de sus instalaciones de producción
Consejo nº 4: Ten en cuenta tu proceso de producción
Los procesos de producción suelen liberar grandes cantidades de calor, ya sea por el propio proceso o por el calor generado por la maquinaria. Siempre que sea posible, considera la instalación de pantallas térmicas alrededor de los equipos que generan calor para evitar que este se propague por todo el edificio. Los conductos de extracción que eliminan el calor generado durante la producción también pueden ser una solución. No obstante, es importante tener en cuenta los efectos de sobrepresión o depresión causados por la extracción de aire.
Consejo nº 5: Introduce un sistema de refrigeración
Por suerte, existe en el mercado una tecnología de refrigeración muy sostenible y eficaz para grandes edificios: la refrigeración evaporativa en dos etapas. Si desea más información sobre esta innovadora técnica de refrigeración, consulta nuestra página: refrigeración evaporativa en dos fases.
Si deseas una comparación clara entre esta innovadora técnica de refrigeración y el aire acondicionado convencional, consulta nuestra página: refrigeración evaporativa en dos etapas frente a aire acondicionado.
Climatización interior energéticamente eficiente para instalaciones de producción
Lo anterior demuestra que existen muchas acciones que pueden implementarse para mejorar el clima interior de un edificio de producción. Por lo general, debe aplicarse una combinación de estas opciones para crear un entorno de trabajo saludable y productivo. A menudo, es necesario optar por un sistema de control climático que gestione la temperatura, la humedad del aire interior y la ventilación. Sin embargo, estos sistemas suelen consumir grandes cantidades de energía, algo que conviene evitar teniendo en cuenta la actual crisis energética y los objetivos de sostenibilidad.
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