En los días calurosos, la temperatura en las naves de producción puede aumentar rápidamente. La maquinaría y los procesos de producción generan calor constantemente, al tiempo que la luz solar calienta el techo de la nave. Mientras tanto, los trabajadores buscan concentrarse y trabajar de forma segura. Esta situación implica más que un problema de comodidad durante el verano.
Datos recientes obtenidos en España indican la magnitud de la exposición al calor durante el trabajo. De acuerdo con la información del Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo (INSST) de España, más de 5.5 millones de trabajadores afirman estar expuestos a condiciones de calor extremo, tanto en el interior, como en el exterior de la nave. Esto supone el 26% de la población trabajadora del país. Asimismo, el INSST señala que el riesgo de accidentes laborales aumenta un 17.4% durante la ola de calor.
Esta carga térmica resulta especialmente relevante para las empresas manufactureras, ya que no solo la temperatura exterior es relevante. Las máquinas y los procesos de producción también generan calor y los edificios pueden retenerlo. Por lo tanto, el calor no solo afecta a los trabajadores, sino también la maquinaria, los procesos y con ello, la producción.
¿Cuándo hace demasiado calor para trabajar?
Las normas laborales relativas a las condiciones de calor en el trabajo varían de acuerdo con cada país. Por ejemplo, en México la norma NOM-015-STPS-2001 es aplicable a los espacios laborales en los que los trabajadores se ven expuestos a condiciones térmicas extremas. Esta norma establece requisitos para la identificación, evaluación y el control de la exposición térmica, así como la duración e intensidad de esta.
A su vez, En España existen disposiciones específicas relativas a las condiciones térmicas en el espacio laboral. De acuerdo con el Real Decreto 486/1997 las condiciones ambientales no deben suponer un riesgo para la seguridad y la salud de los trabajadores. En el caso de determinados entornos laborales cerrados se aplican límites de temperatura, considerando la actividad realizada, el proceso de producción y las condiciones del lugar.
Si bien las normas particulares pueden variar de un país a otro, el principio fundamental para las fábricas sigue siendo el mismo: evaluar la carga térmica real en función del entorno de trabajo específico.
Con frecuencia, suele haber fuentes de calor adicionales dentro de las naves industriales, como pueden ser máquinas, hornos, láseres, compresores o productos calientes, además de la radiación solar que ingresa a través del tejado y la fachada. Por esta razón, es fundamental contar con un protocolo de calor en el trabajo.

Figura: Las principales cargas térmicas de un edificio industrial proceden del sol, el techo y las paredes, la iluminación, las personas, los equipos, las ventanas y la ventilación o infiltración.
¿Cómo puede proteger a los trabajadores contra el calor?
Los veranos se vuelven cada vez más calurosos y los periodos de calor extremo son más frecuentes. Como consecuencia, la carga térmica en las naves de producción también aumenta. Es necesario adoptar medidas organizativas para que los empleados puedan trabajar de forma saludable y segura.
Asimismo, el Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo (INSST) de España destaca la importancia de las medidas preventivas ante temperaturas altas. Entre estas se incluyen la reducción de la exposición a las temperaturas extremas, la adaptación de las tareas y los horarios de trabajo, un suministro suficiente de agua potable y pausas periódicas. En el caso de las empresas de producción, esto significa que un protocolo práctico contra el calor no solo debe incluir indicaciones sobre cuándo es necesario actuar, sino también qué medidas deben adoptarse en casos de calor extremo.
Esto puede incluir:
• un protocolo práctico contra el calor;
• agua potable suficiente y pausas adicionales;
• modificaciones en las tareas o en los horarios de trabajo;
• limitar el esfuerzo físico durante las horas más calurosas del día.
Estas medidas ayudarán a reducir los riesgos para los trabajadores, aunque a la vez, tendrán repercusiones en el rendimiento de la empresa. Los descansos adicionales, los horarios de trabajo adaptados y una menor capacidad de producción pueden reducir la productividad y aumentar los costos operativos.
La implementación de medidas técnicas reduce la dependencia en aquellas de orden organizativo. Una buena salida del aire caliente, una ventilación adecuada y una refrigeración eficaz de la zona de trabajo proporcionan un clima interior agradable. De esta manera, las pausas adicionales, los horarios de trabajo adaptados o los ajustes en la producción son menos frecuentes o incluso dejan de ser necesarios, por lo que el proceso de producción puede continuar, incluso durante los periodos de calor.
Asimismo, en caso de que la carga térmica suponga un riesgo real dentro de una empresa, es necesario tener esto en consideración al realizar la evaluación de los riesgos para la seguridad y la salud en el lugar de trabajo. La norma mexicana NOM-015-STPS-2001 nos ofrece un ejemplo concreto de esta cuestión: en los puestos de trabajo pertinentes, la exposición térmica deberá evaluarse siempre y se adoptarán las medidas necesarias para controlar los riesgos para la salud.
¿Por qué no basta solo con la ventilación?
La ventilación ayuda a expulsar el aire caliente y contaminado de la planta de producción. Sin embargo, en los días calurosos esta solución es insuficiente para poder crear un ambiente de trabajo agradable, ya que el aire del exterior que ingresa a la nave también está caliente.
Además, abrir las puertas y compuertas de la nave no siempre es posible, por ejemplo, para evitar la contaminación acústica, por normas de seguridad o por protocolos de la empresa.
En consecuencia, una solución climática estructural debe cumplir tres funciones:
- Expulsar el aire caliente y contaminado.
- Dejar entrar el aire fresco del exterior
- Enfriar el aire fresco del exterior antes de que ingrese al lugar de trabajo.
Las naves de producción con una elevada carga térmica interna requieren, por lo tanto, un sistema capaz de refrigerar y ventilar. En este sentido, la refrigeración adiabática de dos etapas constituye una solución de bajo consumo eléctrico.
¿Cómo funciona el enfriamiento adiabático en dos etapas?
En el enfriamiento adiabático directo, el aire caliente del exterior se enfría en un solo paso mediante la evaporación del agua. Esto puede reducir la temperatura del aire exterior hasta en 10 °C.
El enfriamiento adiabático en dos etapas va un paso más allá. El sistema IntrCooll de Oxycom enfría primero el aire exterior de forma indirecta, sin añadir humedad. A continuación, el aire se enfría aún más en una segunda etapa, directa, mediante la evaporación del agua.
Gracias a esta combinación, IntrCooll puede enfriar el aire entre 4 y 7 °C (7,2 y 12,6 °F) más que el enfriamiento adiabático directo, al tiempo que añade aproximadamente la mitad de humedad al aire de impulsión. Durante los periodos de calor, IntrCooll enfría y ventila las instalaciones de producción con aire exterior 100 % fresco y filtrado.
Hasta un 90 % menos de consumo energético
IntrCooll puede consumir hasta un 90 % menos de energía que los sistemas de aire acondicionado tradicionales. El ahorro real depende del edificio, de la carga térmica interna, de las horas de funcionamiento y del sistema con el que se compare.
El hecho de que estos ahorros sean alcanzables en la práctica queda demostrado en Sinnack Backspezialitäten. Se han instalado un total de 26 unidades IntrCooll repartidas en tres centros de producción. Según el director técnico Peter Röskenbleck, esto permite a la empresa ahorrar un 90 % en su factura energética.
El bajo consumo energético no solo es relevante para los costes de explotación. Debido a la congestión de la red eléctrica, la capacidad eléctrica disponible en una instalación es cada vez más importante. Cuanta menos potencia requiera la refrigeración, más capacidad quedará disponible para la maquinaria, las líneas de producción y la electrificación.
Resultados en el entorno laboral
Por último, la tecnología debe demostrar su eficacia no solo con cálculos y especificaciones técnicas, sino, ante todo, en la práctica, a partir de lo que los empleados experimentan diariamente.
El sistema Oxycom lleva ya algún tiempo en funcionamiento en la empresa VM Fijnmetaal. De acuerdo con Michel van Meurs, los resultados son "visibles y perceptibles". Entre las ventajas que menciona destaca una calidad del aire constante, un control estable de la temperatura y una mayor comodidad para los trabajadores. Asimismo, afirma que la mejora del clima interior favorece una producción eficiente.
Asimismo, la refrigeración adiabática de dos etapas ha demostrado su eficacia en la empresa neerlandesa Heemskerk Fijnmechanica. Aquí, las fresadoras y tornos CNC generan una elevada carga térmica interna. De acuerdo con Lucien Heemskerk, propietario de la empresa, dos unidades IntrCooll redujeron hasta 14 grados Celsius de temperatura durante los días más calurosos. Heemskerk describe el sistema como una solución respetuosa con el medio ambiente y de bajo consumo energético, además de destacar el agradable ambiente en el entorno laboral.

En la empresa 247TailorSteel las unidades del sistema IntrCooll se utilizan para la refrigeración, la ventilación, la recuperación de calor y la calefacción. Actualmente, este diseño climático se utiliza actualmente en todas las plantas de producción.
Estos resultados prácticos son importantes: un sistema de climatización debe ser eficiente no solo en términos teóricos, sino que debe contribuir de forma perceptible a crear un ambiente de trabajo cómodo y más estable diariamente.
De un protocolo contra el calor a una solución estructural
Las instalaciones de refrigeración no sustituyen a una buena política de seguridad y salud en el trabajo, pero sí pueden disminuir la necesidad de recurrir a medidas organizativas contra el calor. Al eliminar el calor de forma estructural y refrigerar la zona de trabajo, la planta de producción puede gestionarse más fácilmente, incluso durante los periodos de calor.
Los ejemplos de España y México demuestran el creciente interés por el calor en el trabajo, tanto desde el punto de vista de la seguridad laboral como desde el de la legislación. Las estadísticas españolas muestran que una gran parte de los trabajadores está expuesta a calor extremo, mientras que la normativa mexicana señala cómo se puede evaluar y controlar de forma sistemática la carga térmica en el lugar de trabajo.
Por lo tanto, para las empresas de producción, el calor no es solo un problema de comodidad y bienestar laboral. Además, el calor puede afectar la salud y la seguridad de los empleados, así como repercutir en la productividad y la continuidad de la empresa.
¿ La nave industrial está bien preparada para los días de calor?
¿Sabe dónde se encuentran las principales fuentes de calor de la nave de su empresa, cómo circula el aire por ella y cuál debe ser capacidad de refrigeración necesaria?
Solicite un análisis de la carga térmica, los flujos de aire y las necesidades de refrigeración de su nave industrial. Esto le permitirá determinar qué solución climática se adapta mejor a su espacio y procesos de producción, tanto desde el punto de vista técnico como económico, así como a sus objetivos de sostenibilidad.
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